Caravana de ciudadanos ejerce presión en Comité Legislativo
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- Escrito por Patricia Ortiz
Charlotte.- Cansados por la larga jornada pero satisfechos por la labor cumplida, un grupo de ciudadanos naturalizados volvió a “ejercer presión” en la segunda reunión del comité legislativo de inmigración llevada a cabo el 25 de enero pasado en Raleigh.
El grupo fue convocado por la organización Jesus Ministry, como parte de su movimiento Caravana de Jesús, que tiene entre sus objetivos luchar contra una ley antiinmigrante en Carolina del Norte usando como herramienta la “voz” de hispanos que pueden votar.
Los ciudadanos estuvieron en el mitin del llamado Comité de Análisis del Rol del Estado en las Políticas de Inmigración, en el que se presentaron esta vez agencias del estado que tienen que ver con la salud, servicios sociales, impuestos y las licencias de manejo.
“Estas agencias corroboraron lo que ya sabíamos, que no somos una carga para el estado y que solo las personas legales pueden hacer uso de la mayoría de servicios”, indicó la activista Maudia Meléndez, directora de la organización comunitaria.
En la primera reunión en diciembre pasado, el comité escuchó varias agencias del orden “halagar” los resultados de los 287g y Comunidades Seguras y datos de que los indocumentados cuestan anualmente al estado $2,000 millones.
A su llegada, el grupo se reunió con el legislador demócrata Garland Pierce, integrante del comité, que escuchó testimonios y argumentos de los efectos negativos de una ley contra los inmigrantes en un estado que también debe poner en la “balanza” sus aportes.
El pastor Carlos Cortés, de Raleigh, dijo que la mayoría de inmigrantes que cruzan la frontera vinieron a establecerse y criar una familia, pagan impuestos, son parte de la comunidad y su mayor sueño es ser residentes legales de Estados Unidos.
“Tenemos gente que viene a dar su opinión parcializada, en lugar de ver qué es lo mejor para Carolina del Norte y cómo podemos avanzar en manejar lo negativo, pero como hacerlo si no vemos también lo positivo”, les expresó Pierce.
Entre los testimonios, Tamara Pérez, una maestra mexicoamericana, contó que se sintió víctima del perfil racial al ser parada por un policía en Charlotte, que además de pedirle la licencia de manejo le exigió mostrar el seguro social.
“Me sentí terrible. Imagino lo que puede sentir una persona que no tiene papeles, por eso estoy aquí para alzar la voz por ellos”, expresó la mujer.
La caravana de ciudadanos de Jesus Ministry se despidió de la capital estatal, con una alocución frente al edificio legislativo y una actividad de cabildeo en oficinas de representantes de los condados de Mecklenburg, Iredell, Catawba y Caldwell.
“Vinimos a ejercer presión y que vean que estamos pendientes de los que hacen y que en su próxima reunión podremos exponer nuestros puntos”, señaló Meléndez.
Los legisladores tendrán la tercera de seis reuniones el 29 de febrero próximo.





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